La vida está plena de simbología...y en Navidad tambien.
El rol del docente ha cambiado radicalmente. Hoy no solo enseñamos contenidos: sostenemos emociones, respondemos a exigencias administrativas constantes, acompañamos a niños/as y familias sobre-estimuladas por un mundo acelerado y digital. Esta carga genera estrés, ansiedad y, en muchos casos, burnout. Aparece una dolorosa desconexión entre el propósito profundo de nuestra vocación y el día a día. Por eso urge una mirada integral , que no separe pedagogía de sentido, ni educación de humanidad. Buscando ese equilibrio, elijo las palabras con cuidado. Porque las palabras crean mundos . “Había una vez una palabra redonda, entera, brillante. Adentro de la palabra estaba el mundo. Y en el mundo estábamos nosotros, diciéndonos palabras.” — Graciela Montes ¿Y si miramos las imágenes navideñas no como decorado, sino como arquetipos ? La Navidad no llega por casualidad en este tiempo de diciembre. Llega cuando el frío aprieta, cuando la oscuridad parece ganar terre...